The guys who taked those picture also have a review here
http://www.solo-rock.com/index.php?main=conciertos&conci=id&id=352JEFF SCOTT SOTO + JORGE SALÁN 2009-04-18
Sala: Heineken
Ciudad: Madrid
Provincia: Madrid
SCOTT SOTO Y SALÁN, JUNTOS Y REVUELTOS
Mucho público para este gran "combate"
Había dudas sobre la afluencia de público a la madrileña sala Heineken para ver el concierto de Jeff Scott Soto. La última vez que nos visitó, en abril del 2008, tocó junto a Arwen y Tempestt en Ritmo & Compás, una sala bastante más pequeña, y tampoco hubo un lleno absoluto. A pesar de su calidad y su fama como primer cantante en la banda de Yngwie Malmsteen, sus discos en solitario no son tan conocidos aquí, así que su venida para presentar su nuevo álbum 'Beautiful Mess" quizás no era suficiente aliciente para atraer a mucho público. Pero en esta ocasión Soto se hizo acompañar por Jorge Salán, tanto como telonero (con la banda completa del propio Salán) como incorporado a la banda JSS como guitarra principal. Jorge Salán es uno de los guitarristas españoles de más calidad, dentro de los que podríamos denominar virtuosos, 'Guitar Heroes', o al menos de los que hacen discos en solitario y no como parte de una banda, a pesar de su juventud y de que aun se puede considerar una promesa. Si ya era de por sí conocido por esta faceta, su fama aumentó mucho hace un tiempo cuando se incorporó a la formación de Mägo de Oz (recientemente la ha abandonado).
Además este concierto tenía el aura de especial. Se prometía un concierto largo y con muchas curiosidades, debido a que iba a ser grabado por completo para ser distribuido en DVD. Todo esto hizo que la sala se llenara casi por completo, para alegría y alivio de los promotores.
Temprano, a las 19.20, empezó el concierto de la banda de Jorge Salán. En escena la formación básica, con Jorge Salán a la voz y guitarra solista, Fernando Mainer al bajo, y Carlos Expósito a la batería, a las que se uniría Javi Díez a los teclados en la segunda canción. El directo de esta banda busca destacar sobre todo la guitarra, por lo que tienen un sonido bastante limpio, poco saturado o distorsionado, donde se diferencia bien cada instrumento, y acercándose casi tanto de jazz o blues como de heavy. Durante la primera parte del concierto, con una luz excesiva y demasiado plana, y un escenario sin adornos (algo triste para un concierto que se va a mostrar en DVD), tocaron, uno tras otro y en orden, los 4 primeros temas de su último álbum "Subsuelo". A los músicos se les veía tranquilos, concentrados en ejecutar bien la música, pero se mostraban algo estáticos y poco animados, no contagiaban al público ganas. A ello contribuye que Salán es un buen guitarrista pero un cantante tirando a mediocre y no hace demasiada labor de frontman, por lo que no había nadie dedicado a animar. Se notaba que cuando más disfrutaba era en los momentos instrumentales y solos, donde podía mostrar su técnica y expresividad, y donde su cara sí reflejaba sentimiento. Un concierto completo así podría haber sido algo monótono, pero por suerte se había pensado en convertir la segunda parte en algo más entretenido y festivo, centrado sobre todo en la entrada de invitados a tocar casi en cada canción, o incluso varios en una.
La primera aparición fue la de Jeff Scott Soto, que cantó la canción "No Salvation". Aquí ya se pudo comprobar la diferencia entre un guitarrista que canta y un cantante frontman como es JSS. Además parece que las luces mejoraron, y el resto de músicos se animaron algo más.
Después de tocar un par de canciones más, llegó uno de los momentos más esperados: la entrada de Miguel Ríos (con una emotiva presentación de Salán) para cantar 2 temas. A M. Ríos se le vio animado y hablador, se le notaba con ganas de agradar y de conectar con este público, que a pesar de no ser el suyo natural, le recibió calurosamente y se portó muy bien con él. Primero cantó "Generación Límite", y demostró las tablas que tiene, moviéndose, animando y divirtiendo, a pesar de que su físico ya acusa los años. En el segundo tema, "Subsuelo", que es el que canta en el disco homónimo de Salán, le acompañó como invitado Roberto Jabonero (Celtas Cortos) tocando el violín. Al acabar, Ríos se marchó, y Salán y Jabonero tuvieron un curioso duelo de violín (cambió a un violín eléctrico) contra guitarra, que encadenaron con el tema “Driving Through the túnel”, en esta ocasión en una versión con violín en lugar de segunda guitarra. Esta canción instrumental fue una de las que mejor acogida tuvo por el público, quizás por ser la más conocida, gracias a haber sido muchos años la sintonía de arranque del programa de radio ‘Rock Star’. Tras ellos, llegó el turno del guitarrista Javier Vargas, que acompañó a Salán en el tema "Troble Walking", sin destacar en exceso, y con un público que le acogió más fríamente. Por último salió el sonriente Jordi Pinyol, segundo guitarra habitual en la banda, y muy querido por los fans, que tocó "One Way". Cerraron su actuación con "Under the Moon", y todos, banda e invitados, salieron a saludar.
Tras un cambio bastante rápido, para montar un telón y cambiar la batería, todo estaba preparado para la descarga de JSS. Salió la nueva banda de Scott Soto, formada por Salán como guitarra principal, F. Mainer (con cambio de look) al bajo (por tanto los dos se marcaron un doblete, 3 horas de concierto, que ya tiene mérito) y los supervivientes de la anterior formación, y miembros de la banda brasileña Tempestt, BJ (segunda guitarra, voces de acompañamiento y teclados) y Edu Cominato, el bestial batería que engaña con su aspecto aniñado. Por desgracia el arranque de la primera canción se vio bastante deslucido, cuando al salir Scott Soto con todas sus ganas (guitarra en mano y con gafas de espejos) e intentar cantar, el micro no funcionaba. Tras varios intentos y un visible cabreo (lanzó las gafas al suelo) se fue a cantar al micro en la posición de Salán, mientras los técnicos arreglaban el fallo (con unas buenas miraditas reprobatorias de Soto). Tras este problema inicial el resto del concierto tuvo buen sonido.
Si hay algo que salta a la vista es que Scott Soto se quiere a sí mismo. Durante el concierto realiza varios cambios de vestuario, se pone varios complementos (bufanda larga/turbante, sombrero, gafas, pañuelo...), cada poco realiza posturitas, se echa agua por encima, bebe vodka de la botella... Pero todo esto no es más que una anécdota que le añade gracia y presencia escénica, cuando en lo que importa no falla: tiene una voz fantástica. Luego supe que antes del concierto había confesado sentirse muy mal de la garganta, algo que apenas se notó (empezó algo flojo, pero cuando calentó tuvo un final de lujo) y pasaría desapercibido para casi todos.
Además, JSS hace sus pinitos como instrumentista. Tocó la guitarra eléctrica, una custom creada para él por la marca Atomic, la guitarra acústica y también se sentó a los teclados en una parte central en la que encadenó varias baladas. Esta parte, en la que se quedó solo él en escena al piano sin ningún otro acompañamiento, quedó un poco larga y enfrió algo al público.
A partir de este parón el concierto fue a más, cada vez con canciones más fuertes, como el tema que funciona mejor en directo: "Stand Up and Shout”, que terminó de levantar a un público que hasta entonces se había mantenido tranquilo, sin exceso de movimiento ni entrega.
Tras un descanso, salieron para los bises. JSS llevaba 2 camisetas de los Lakers, una sobre otra (la de debajo era de Gasol) y el batería salió con una camiseta de la selección española de futbol. Como broche final, se marcaron un medley larguísimo, en la que mezclaron canciones de todo tipo y estilo (imposible recordar casi ninguna concreta de decenas de fragmentos de pocos segundos o minutos) y que dejó con muy buen sabor de boca. Al final cumplieron su promesa de hacer un concierto de 3 horas, al terminar a las 22.50 (con los cambios fue algo menos). Parecía una preocupación constante de Soto cumplir ese reto y tampoco pasarse, ya que miró en varias ocasiones su gran reloj para revisar el tiempo.
Un concierto en definitiva largo, entretenido y con bastantes alicientes, que lo hizo muy especial, y a la salida se veía a la gente gratamente sorprendida de la calidad técnica de Salán y de la presencia escénica y el vozarrón de un pedazo de cantante y frontman como es Scott Soto.
VÍCTOR ROCES
Cronica subida por Redacción el 2009-04-18